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Inflación en Colombia: expresión de la dependencia económica

La inflación ha incrementado en Colombia de forma importante. El aumento del nivel general de precios al consumidor pasó de crecer al 4.51% en septiembre de 2021 al 10.84% en agosto de 2022.

Pero la inflación actualmente no es exclusiva de Colombia, es un fenómeno mundial con el que el gobierno nacional tiene que lidiar. Para entender lo que está pasando con los precios de la economía colombiana, hay que entender lo que está atravesando el mundo.

 

Inflación a nivel mundial

Muchos analistas coinciden en que la inflación a nivel internacional se ha debido primordialmente a problemas de oferta, causados por el Covid –que reventó las cadenas de suministro en todo el mundo – y la guerra entre Rusia y Ucrania (OTAN) –que presionó al alza los precios de los alimentos y los combustibles.

Joseph Stiglitz –premio nobel de economía –argumenta que la inflación proviene de problemas en la oferta global, es decir, de dificultades en la producción y abastecimiento mundial, en lugar de exceso de demanda.

El economista Jack Rasmus, en un interesante artículo titulado la anatomía de la inflación, argumenta que en el segundo cuarto del 2022, la inflación fue producto de varios factores: una demanda moderada, –que se recuperaba después del confinamiento –la ruptura de las cadenas de suministro domésticas, los precios fijados por las corporaciones, y el impacto de la guerra de Ucrania y las sanciones a Rusia sobre los precios del petróleo, la energía y demás materias primas. 

Además, Rasmus, señala que se formaron expectativas de inflación futura que coincidieron con la subida del costo laboral unitario (CLU), que se transfiere a los precios de los consumidores. El CLU depende del salario y de la productividad, la cual ha caído en los últimos años, trayendo consigo el encarecimiento de la mano de obra –si los salarios incrementan el CUT incrementa, al igual que si la productividad del trabajo cae.

Steve Keen –reconocido economista Australiano –, quien coincide en que la inflación es causada por el covid y la guerra de Rusia en Ucrania, añade otro elemento: el declive de la productividad de los combustibles fósiles y la minería.

Keen hace explicito que la inflación no es cuestión de salarios ni de márgenes de ganancia (markups) muy altos, sino del incremento en los costos de convertir materias primas en bienes finales.

Todas estas condiciones internacionales se han convertido en una ola inflacionaria que ha golpeado a la economía colombiana desde afuera.

En un documento del Banco de la República, del 13 de Agosto de 2021 –antes del conflicto de Rusia en Ucrania –se señala que la inflación al interior del país fue impulsada por la ruptura de las cadenas de suministro que incrementó los costos del transporte internacional.

Los costos logísticos a nivel internacional se reflejaron en el incremento en la brecha entre los valores FOB y CIF entre 2019 y 2021. Las primeras siglas (Free On Board), corresponden al precio de la mercancía importada en el puerto de origen, mientras que las segundas (Cost, Insurance and Freight), incluyen los costos de seguros y el transporte desde el origen hasta el destino en los puertos de Colombia.

Dicho documento explica que la cuarentena había refrenado una demanda mundial que se expandió vía recuperación económica y subsidios, y que no encontró respuesta rápida por parte de la capacidad productiva y las cadenas logísticas globales que habían estado obstruidas por el confinamiento.

Pero lo que llama la atención, es que el Banco de la República encontró que el aumento de precios más significativo –atípico, digamos –se dio en “el índice de precios de las importaciones de bienes intermedios” –donde la brecha entre los valores FOB y CIF es más amplia – mientras que los precios de los bienes de consumo y de capital tuvieron aumentos similares en años anteriores (precios en dólares).

Las experiencias de los países asiáticos –que crecieron y mejoraron sus niveles de vida rápidamente –muestran que el desarrollo de industrias productoras de bienes intermedios junto con la inversión, constituyeron dos componentes medulares para su desarrollo económico, según argumenta John Ross

 

Inflación estructural

Se conoce que el principal problema en países en vías de desarrollo, como Colombia, radica en la falta de capacidad productiva, por tanto, importan inflación cuando las mercancías que compran del exterior se encarecen (Aboobaker y Ugurlu, 2020); ya sea por falta de oferta o por depreciación de la moneda nacional (peso) –lo que se conoce como exchange-rate pass-through.

Entonces, el problema de la inflación en Colombia, sería una cuestión estructural. En este sentido, es interesante el planteamiento que hace Devika Dutt en uno de sus artículos.

Dutt, argumenta que el incremento general de precios en los países en vías de desarrollo proviene del aumento en los precios de la energía y los alimentos, que no son más que reflejo de un problema estructural; cuellos de botella en la oferta de bienes, falta de infraestructura, y mercados subdesarrollados.  Además de malas cosechas y la depreciación de la moneda vía caída del precio de las materias primas que se exportan.

Lo que advierte Dutt, es que estas condiciones se relacionan a la oferta y no a una demanda impulsada por altos ingresos en manos de los consumidores, por tanto, una política antiinflacionaria debe pasar por solucionar la dependencia de importación de alimentos y energía.

Fadhel Kaboub, también pone el acento en la tasa de cambio y la dependencia de importaciones que tienen los países en vías de desarrollo.

Kaboub, sostiene que en países en vías de desarrollo la política de inflación objetivo de los bancos centrales debe ser tarea de ministerios de agricultura y de comisiones de energías renovables, y no de banqueros centrales manipulando tasas de interés.

En suma, de acuerdo a las visiones aquí expuestas, el problema de la inflación en Colombia se desprende, por un lado, de circunstancias de la economía global, y por el otro, de dependencia de su propia economía que se encuentra en vías de desarrollo.

Para solucionar el problema de la inflación estructural, el nuevo gobierno popular de Gustavo Petro y Francia Márquez debe hacer frente a problemas estructurales de la economía.

El DANE muestra en su último reporte, que fueron los alimentos y bebidas no alcohólicas el renglón cuyos precios crecieron más rápido que el promedio de bienes y servicios de la economía (en el mes de agosto de 2022).

Como ya se mencionó, la baja productividad acarrea costos altos, y estos se traducen en precios altos para los consumidores.

En el mejor de los casos, y según como se mida, Colombia ha tenido un muy bajo crecimiento de la productividad –de acuerdo a la productividad laboral (producción por empleado) el crecimiento ha sido del 1.5% en promedio en los últimos 70 años (datos de PWT, versión 10.0). Si se mide la productividad total de los factores –producción que no se explica por aumentos de trabajo y de capital –el crecimiento ha sido del -0.3% entre 1990 y 2022 (sí, entendió bien, ha sido negativa según TED database).

Esto quiere decir que la productividad por trabajador apenas creció en 70 años, y que los recursos empleados (capital y trabajo) crecieron más que el crecimiento de la producción –la eficiencia cayó.

Se conoce que la productividad y el crecimiento son impactados por el nivel de inversión que existe en una economía (recomiendo leer los papers de De Long y Summers 1991, 1992). 

Pero, como se muestra en otros posts, por un lado, Colombia ha tenido baja inversión relativa, y por el otro, la tasa de ganancia que estimula a la inversión pareciera depender de los precios internacionales de las materias primas (carbón y petróleo) que fluctúan y no se mantienen en el tiempo.

Una agenda de gobierno comprometida con la soberanía alimentaria y energética es crucial en la lucha contra la inflación; se debería rescatar la producción nacional de fertilizantes, además de promover fuentes energéticas basada en las renovables.

 

Referencias 

Aboobaker, Adam., Ugurlu, Esra Nur. 2020. Weaknesses of MMT as a Guide to Development Policy. Economics Department  Working paper series. 1-24

De Long, B., Summers, L.H., 1991. Equipment investment and economic growth. Quarterly Journal of Economics 106 (2), 445–502.

De Long, B., Summers, L.H., 1992. Equipment investment and economic growth. How strong is the nexus? 157–211.

 

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Medardo Alfonso Palomino Arias

Por Medardo Alfonso Palomino Arias

Economista y Magister en Gestión Pública graduado en la Universidad Santiago de Cali, Colombia. He sido Profesor desde el año 2014 en distintas universidades de Cali. En la actualidad me encuentro adelantando estudios y viajando en Australia. El proposito de mi blog es difundir conocimiento sobre economía y brindar un espacio para el debate.

2 respuestas a «Inflación en Colombia: expresión de la dependencia económica»

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