Categorías
Sin categoría

¿Emitir dinero o cobrar impuestos?

Ilustración realizada por el autor del artículo

En una especie de panel de discusión sobre los problemas de la economía colombiana, el exalcalde de Bucaramanga Rodolfo Hernández, afirmaba que el Estado se encuentra quebrado, que los impuestos no dan para tanto gasto. Por otro lado, haciendo referencia al financiamiento del Estado, la congresista Cecilia López escribe en Las2Orillas: “Si no es con impuestos ¿Cómo?”, y se pregunta “¿será que… el Banco de la República siempre puede poner a funcionar la máquina de hacer billetes y que por esto no necesita cobrar impuestos?”  y continúa afirmando que la alternativa de financiación, vía rendimientos de las empresas públicas, es cercana a cero, en virtud de su privatización.

Hay que hacer unas precisiones sobre el funcionamiento del sistema monetario basado en el dinero fíat, es decir, dinero que solo es emitido por el Estado (Banco de la República).

Por un lado, las afirmaciones del exalcalde Rodolfo Hernández, no son acertadas, y aunque las aseveraciones de la congresista Cecilia López son correctas, al menos en principio, requieren ser matizadas para mayor claridad sobre el asunto fiscal en países cuyos estados son emisores de su propia moneda.

Hay que tener claro que, en sentido estricto, un Estado que emite su propia moneda nunca puede quebrar, siempre tendrá capacidad de comprar toda aquella mercancía que se denomine en su moneda nacional (peso colombiano para este caso). En otras palabras, tiene soberanía monetaria. El Estado no es como un hogar o una empresa privada porque el Estado es emisor (issuer) y usuario de la moneda (user). Es decir, el gobierno no tiene que ahorrar para poder gastar en el futuro. De ahí, pensar que el Estado puede quebrar en su propia moneda, es un error.

En principio, la disciplina fiscal dentro de un sistema donde el Estado es creador de su propia moneda, es una restricción autoimpuesta por un marco institucional que así lo determina (ver aquí un interesante artículo de Forbes sobre el tema). Más adelante, se matiza esta idea.

Todo país basa su riqueza en la producción real (producción de bienes y servicios). El dinero, entonces, es representación del valor de esos bienes y servicios, y es una herramienta surgida de forma natural en el modo de producción capitalista para transar las mercancías en el mercado y hacer posible la creación de capital (Marx,1867). No obstante, se conoce que, en las economías modernas, con Estados que emiten su propia moneda (peso para el caso colombiano), el dinero primero se crea y se pone en manos del público, y luego vienen los impuestos, que recogen la cantidad de dinero circulando en la economía. No es necesario entonces para el gobierno financiarse con impuestos, pues puede emitir su propia moneda, y de tal forma, puede cobrar impuestos que se pagan en la moneda que emitió previamente. Es decir, “el gobierno nunca gasta el dinero del contribuyente”, sino el que él crea a través de su banco central (clic aquí para profundizar en el tema)

Es así que Kelton (2020), influyente economista estadounidense, afirma que en lugar de que el gobierno necesite del dinero de los ciudadanos, son estos últimos quienes necesitan el dinero del estado.

Entonces los impuestos ¿Para qué? Blair Fix lo explica claramente “Los impuestos no financian al Estado… son necesarios para controlar la inflación. Y para distribuir el ingreso y la riqueza, y por otras razones sociales. Pero no para financiar el gasto”. Desde la economía ortodoxa, se reconoce a los impuestos como instrumentos del Estado para desestimular actividades con externalidades negativas (ejemplo: polución, consumo de cigarrillos, alcohol…). Además de distribución de la riqueza con fines de mejorar la equidad dentro de la sociedad (cobrar más impuestos a los que más tienen). Pero desde otras posturas, como la llamada Teoría Monetaria Moderna (TMM), los impuestos tienen el propósito de crear demanda por la moneda fíat y recoger el dinero de la economía para reducir posibles presiones inflacionarias, manteniendo de esta forma la estabilidad de su moneda. Es decir, el gobierno no necesita pedir prestado a nadie, como sí lo necesitó hacer en tiempos del patrón oro, cuando el dinero era escaso.

Kelton (2020) añade un punto interesante. De no cobrar impuestos, el Estado podría encontrar bastante difícil hallar trabajadores dispuestos a prestarle servicios a cambio del dinero emitido. Es decir, la necesidad de dinero estatal creada por los impuestos, soportan la capacidad del Estado de comandar el trabajo necesario para cumplir sus funciones (todos los servicios que el estado provee para cumplir derechos).

Ahora bien, en las economías capitalistas, la sobrecapacidad productiva es una constante. En Colombia la utilización de la Capacidad Instalada (UCI) ha girado en torno al 80% y en otros países es mucho menor, como es el caso de Venezuela y Argentina (ver aquí). Entonces, aumentos de demanda vía emisión monetaria o gasto público, suponiendo la inexistencia de cuellos de botella, no provocarían inflación. Es decir, existe margen para aumentar el empleo. De ahí, decir que mayor emisión monetaria crea inflación, per se y de forma automática, es un error.

Sin embargo, hay límites en la creación de dinero. Un límite lo imponen los recursos ociosos disponibles, donde más allá de su empleo, aumentos de demanda crean inflación (esto lo reconocen los de la MMT). Pero también, si el gasto público se efectúa con emisión inorgánica, la confianza en la moneda se perdería y se reduciría su demanda, provocando la depreciación de dicha moneda frente a las monedas extranjeras, y la inflación no tardaría en aparecer vía importación y pérdida del poder adquisitivo del dinero (Boundi, 2018). Sobre todo, en países en vías de desarrollo y con alta dependencia de importaciones. El aparato productivo de Colombia, como el de todo país periférico, requiere de la importación de mercancías que no produce, y esos bienes solo se compran en moneda extranjera (divisas, léase: dólares), de la cual el Estado y las personas fronteras adentro son usuarios, mas no emisores. Es ahí donde la soberanía monetaria tiene límites.

En este sentido, el economista africano Ndongo Samba Sylla señala que, dada la poca demanda externa por la moneda nacional de los países periféricos, y que forzosamente se ven obligados a endeudarse en monedas extranjeras fuertes, no gozan de la soberanía monetaria o de la libertad de emisión que gozan los países desarrollados para solventar sus problemas económicos (ver aquí). Es lo que se conoce como, “pecado original”, en donde los países periféricos se ven obligados a pagar su deuda externa en moneda extranjera (Krugman y Onsfeld, 2006). En este sentido, para Aboobaker y Ugurlu (2020) en los países periféricos la disciplina fiscal no es autoimpuesta, estos países, como Colombia, encuentran grandes restricciones en su soberanía monetaria, toda vez que las monedas nacionales presentan un orden jerárquico global donde las monedas emitidas en países en vías de desarrollo están muy por debajo de las principales divisas: dólar americano, libra esterlina inglesa, el Euro y el Yen japonés.

Otro punto a tener en cuenta, es que la debilidad estructural de las monedas de los países periféricos, posibilita el surgimiento de la inflación antes de alcanzar el pleno empleo o utilización total de la capacidad instalada vía encarecimiento de las importaciones (Thirwall, 2011).

En suma, en sentido estricto los impuestos no financian el gasto del gobierno central, sin embargo, estos se cobran para darle estabilidad al valor de la moneda nacional. Por otro lado, la emisión monetaria no crea inflación per sé, esto depende de las condiciones específicas en las que se encuentre el país. Sin embargo, esto no quiere decir que países en vías de desarrollo, como Colombia, puedan emitir sin límites para financiarse.

Referencias

Aboobaker, Adam. y Nur Ugurlu, Esra (2020). Weaknesses of MMT as a Guide to Development Policy. University of Massachusetts Amherst

Boundi, Fahd (2018). Valor y dinero en Marx. En: Revista de Economía Institucional, vol. 20, n.°38, primer semestre, p. 97-127.

Cecilia López. Si no es con impuestos ¿Como? https://www.las2orillas.co/si-no-es-con-impuestos-como/

Kelton, Stephanie (2020). The Deficit Myth: Modern Monetary Theory and How to Build a Better Economy. John Murray: London.

Krugman, Paul. y Onsfeld, Maurice (2006). Economía Internacional, Teoría y Política. Pearseon: Madrid.

Marx, Carlos (1867 )Marx, Carlos (1867). El capital: crítica de la economía política (vol. I). Ciudad de México, México: Fondo de Cultura Económica, 769 p.

Ndongo Samba Sylla. Modern Monetary Theory in the Periphery  https://www.rosalux.de/en/news/id/41764/modern-monetary-theory-in-the-periphery

Thirlwall, Anthony. 2011. Balance of Payments Constraints Growth Models: history and overview. PSL Quarterly Review, vol. 64 n. 259 (2011), 307-351

Visitas: 750

Medardo Alfonso Palomino Arias

Por Medardo Alfonso Palomino Arias

Economista y Magister en Gestión Pública graduado en la Universidad Santiago de Cali, Colombia. He sido Profesor desde el año 2014 en distintas universidades de Cali. En la actualidad me encuentro adelantando estudios y viajando en Australia. El proposito de mi blog es difundir conocimiento sobre economía y brindar un espacio para el debate.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *